domingo, 5 de junio de 2011

Ayer.

Lenguaje, verdad y lógica: Rechaza el intuicionismo, catalogando las intuiciones de inverificables. Los conceptos éticos son pseudo-conceptos: Ni los predicados de los juicios de valor son auténticos predicados (pues no hacen referencia a hechos, al plano del ser), ni sus expresiones son verdaderas o falsas, siendo simplemente actitudes que adopatan los sujetos ante los hechos, siendo el discurso moral un intento de convicción de los demás para que ante la coincidencia con nosotros en lo hechos, adopte nuestra misma actitud. A su vez, dice, ésto no implica ni subjetividad ni nihilismo. Las expresiones morales no son sentimientos del sujeto ante los hechos, sino una actitud del habante(los sentimientos pueden ser actitudes; ser actitud no implica necesariamente ser sentimiento, sino una disposición determinada de la conducta hacia). No niega la moral, pero sí dice que toda discusión moral es imposible porque no hay manera de justificar los juicios morales: Lo único que existe son hechos, y de los hechos no se puede fundar un juicio moral, pues no hay inferencia lógica posible. Esto apunta a un relativismo e irracionalismo de los juicios morales. Ayer no tiene en cuenta la capacidad de reflexión de los sujetos, y que la toma de decisiones no son de manera arbitraria; ¿por qué adoptamos una actitud y no otra? Esas actitudes no pueden estar fundadas en nada.

POSITIVISMO LÓGICO: Expresiones.

Las expresiones con significado se reducen a:

1) Enunciados analíticas: Se verifican atendiendo al significado de los términos.

2) Enuncaidos fácticos: empíricamente verificables.

Las expresiones morales no pertenecen a ninguno de los casos mencionados, por tanto han de ser reduciadas a enunciados psicológicos (Schlick), o a ser pseudo-conceptos y pseudo-proposiciones.